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“Porque hay un Dios, asimismo un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”                (1 Timoteo 2:5)

Si te pregunto: Cómo estás con Dios… ¿cuál es tu relación con el…? ¿Qué responderías?

Muchas personas contestan esta pregunta afirmativamente, diciendo despreocupadamente: ¡ESTOY MUY BIEN!

Pero ante la segunda pregunta: ¿Eres un pecador arrepentido, con un corazón lavado por la sangre de Cristo…con una vida renovada por Dios?

En este caso la respuesta… ya no es tan segura, porque en general la persona desconoce la función de Cristo como MEDIADOR, interviniente de la relación entre el hombre y Dios. Sin Él no hay relación posible. No hay comunión entre el hombre natural y pecador, con Dios Santo.

Un valle profundo separa a ambos, IMPOSIBLE DE CRUZAR, al menos que exista UN PUENTE que los una: JESUCRISTO.

No podemos decir que estamos bien, con una persona que vive en otro hemisferio, la cual nunca hemos conocido. Así, cualquiera que desconozca la obra salvadora, que Cristo efectuó en la cruz, no puede afirmar que “está bien con Dios”. En tal caso… estaría “bien lejos”… muy lejos de Dios.

Por eso nuestra condición delante de Dios, no es aquella que nuestra mente carnal se forma erróneamente, ya que el ser humano trata de idear una comunión con Dios inexistente, se auto contesta una pregunta, que jamás le formuló a su Creador: ¿CÓMO ESTOY DELANTE DE TI?

Si queremos de verdad ir a Dios, prestemos atención a las palabras de Cristo:

“Jesús le dijo: —Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se llega al Padre.”           (Juan 14:6)

Nadie puede acercarse a Dios Padre, sino es por medio de Dios Hijo. Jesucristo posee en su encarnación, la doble naturaleza divina y humana, constituido el único mediador entre Dios y los hombres. Su sacrificio expiatorio en la cruz del calvario, derramando su sangre por amor a nosotros, es su instrumento de mediación.

Estimado amigo/a: No puedes acercarte a Dios, a menos que aceptes el sacrificio de Cristo, pidas perdón por sus pecados y creas con fe en el MEDIADOR.

YO SOY EL CAMINO DIJO CRISTO: Nadie puede transitar por ese camino cargando los mismos pecados, con un corazón no arrepentido. Aquel que se cree auto suficiente y que no necesita un cambio en su vida, no utilizará de seguro al Cristo MEDIADOR.

Ante Jesús, todos los pecados de nuestra vida son deshechos, y comenzamos a transitar un nuevo camino de santidad, de vida espiritual y comunión con Dios! Por eso no nos engañemos:

no podemos ir a Dios por nuestros medios… sino que debemos utilizar el camino de salvación, que Él nos propone por medio de su Palabra, La Biblia. Jesucristo hombre, con una mano aferrando en el Cielo a Dios y con la otra aferrando al hombre en la tierra, Él es el MEDIADOR de la humanidad.

¡Pobres criaturas humanas perdidas! ¡Qué harían sin un MEDIADOR! Quién las Salvaría de la muerte y el infierno!

Aférrate de la mano de Cristo, siente el contacto de su santidad y amor… ¡entrégale tu vida! Te vuelvo a preguntar: ¿Cómo estás con Dios? Que tu respuesta pueda ser: Ahora estoy bien… ¡Jesucristo es mi MEDIADOR!

“De manera que Cristo trae un nuevo pacto a los que son llamados por Dios. Así tendrán por siempre lo que él prometió, porque Cristo murió para librarlos de los pecados que cometieron cuando estaban bajo el pacto antiguo.” (Hebreos 9:15)

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Iglesia Evangelio Vivo Caldera

Los Pescadores 819, Nueva Caldera

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